Aunque viajar durante una baja médica no es motivo, por sí mismo, de despido disciplinario, sí que lo es realizar durante el viaje actividades incompatibles con la patología que ha causado la baja.
En este artículo explicaremos cuándo procede el despido por viajar estando de baja médica y cobrando la prestación por incapacidad temporal.
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¿Se puede viajar estando de baja?
En principio, ninguna norma prohíbe a un trabajador viajar estando de baja, pero sí que prohíbe otras actividades que pueden ser incompatibles con un viaje.
Además, el trabajador siempre debe acudir a las citas con el médico de cabecera y también con la Mutua, incluso aunque se trate de una enfermedad común, pues la Mutua es quien soporta financieramente la prestación durante la baja y tiene derecho a hacer reconocimientos al trabajador y emitir propuestas de alta a la Inspección.
No realizar actividades incompatibles
Durante la baja médica, el trabajador tiene obligación de seguir el tratamiento médico prescrito para recuperarse y reincorporarse al trabajo cuanto antes.
Si el médico le ha indicado que debe guardar reposo, el viaje es incompatible con ese reposo y el trabajador puede incurrir en responsabilidades disciplinarias.
Por tanto, hay que discernir entre las actividades que puede realizar el trabajador, y las que no puede realizar, porque entorpecen y ralentizan la recuperación del trabajador y su reincorporación al trabajo.
Por ejemplo, un trabajador con un trastorno de salud mental (depresión, ansiedad…) en principio, no debería tener contraindicado viajar. Pero un trabajador con hernias discales, seguramente tendrá indicado guardar reposo, lo cual sería incompatible con un viaje.
Autorización del médico
La primera recomendación es consultar al médico y pedir su autorización para viajar.
El especialista médico es una voz autorizada para decir si el viaje es compatible con el estado de salud del trabajador.
Si el viaje evidencia que estás fingiendo la enfermedad o lesión
Engañar al médico no es imposible.
Un trabajador puede decirle a un médico que tiene mucha depresión o que tiene una lumbalgia aguda, y luego irse a Marbella de fiesta o a esquiar a los Pirineos.
Esas serían unas situaciones comprometidas, pues un juez podría llegar a la conclusión de que el trabajador no estaba tan mal como aparenta, con las consecuencias disciplinarias correspondientes, es decir, declarar el despido disciplinario procedente sin derecho a indemnización.
Despido por viajar estando de baja médica
Únicamente cuando el trabajador incurra en alguna de las situaciones descritas anteriormente, se le puede imputar una falta disciplinaria por transgresión de la buena fe contractual.
Aunque el despido solo es procedente con las faltas de mayor gravedad, suele considerarse que fingir una enfermedad o realizar actividades incompatibles, lo es, porque perjudica gravemente a la empresa, que se ve obligada a pagar parte de la baja médica del trabajador (los 15 primeros días), las cotizaciones a la seguridad social, y tiene un vacante que cubrir.
La empresa debe demostrar los hechos
Si finalmente la empresa despide al trabajador, debe poder demostrar los hechos que atribuye al mismo: tanto las actividades realizadas, como su incompatibilidad o evidencia de que está fingiendo la enfermedad o lesión.
Para ello, habitualmente será necesario contratar a un detective privado, y en algunos casos, a un perito médico.
Reclamación por despido improcedente o nulo
El trabajador puede presentar una demanda en el plazo de 20 días, impugnando el despido y reclamando una indemnización por despido improcedente o la readmisión por nulidad.
Información médica reservada
El acceso a la información sanitaria del trabajador queda reservada al propio trabajador y al personal médico y a las autoridades sanitarias que lleven a cabo la vigilancia de la salud de los trabajadores.
No puede facilitarse al empresario o a otras personas esta información sin consentimiento expreso del trabajador. Por eso, vulnera los derechos constitucionales de respeto a la dignidad e intimidad del trabajador cuando el empresario, mediante engaño, se pone en contacto con el médico para informarse de la situación del trabajador.
Esto complica las posibilidades de despido por viajar estando de baja, si la empresa no conoce el diagnóstico y no sabe si las actividades del trabajador durante el viaje son compatibles o no lo son.
Berta Sanz
Abogada laboralista. Experta en el ámbito sindical. Ha participado en negociaciones con importantes empresas nacionales. Ha actuado como letrada externa en una Mutua. Opositó al Cuerpo de Subinspectores de Empleo y Seguridad Social.





