Es posible el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente por infarto de miocardio y otras cardiopatías, aunque dependerá de las secuelas que sufra el paciente, las limitaciones que le provoquen y de las características de la profesión habitual.
En este artículo de Laboracast te explicamos cuándo procede el reconocimiento de una incapacidad por infarto agudo de miocardio.
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¿Qué se valora para una incapacidad laboral por infarto?
Pese a la gravedad de la cardiopatía isquémica, para el reconocimiento de la invalidez laboral es necesario que el infarto agudo de miocardio haya provocado secuelas en el paciente, que deben valorarse para determinar si se reconoce la invalidez laboral y en qué grado.
Para ello se valora la fracción de eyección, la clasificación funcional de NYHA (clasificación de la insuficiencia cardíaca), si se han implantado endoprótesis (stent) o un marcapasos, se realiza una prueba de esfuerzos mantenidos, etc.
Estos ítems indican las limitaciones del paciente, frente a esfuerzos físicos y actividades propias de una relación laboral.
Concretamente, la NYHA valora la insuficiencia cardíaca en cuatro grados, según el nivel de limitación del paciente a actividades físicas, siendo muy importante su valoración por un cardiólogo para la correcta graduación de la incapacidad laboral del paciente.
Incapacidad total por infarto
Las cardiopatías en general suelen ser más propias de incapacidad permanente total para la profesión habitual, que de incapacidad absoluta.
Se valora que las limitaciones suelen ser de carácter físico, de modo que siempre cabe la posibilidad de realizar trabajos más livianos y sedentarios, salvo que se haya prescrito reposo absoluto.
En caso de invalidez para su profesión habitual, se reconoce al paciente una pensión equivalente al 55% de la base reguladora, siendo compatible con trabajos de menor exigencia física.
Al cumplir la edad de 55 años, el pensionista puede solicitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) un incremento del 20% en su pensión.
La pensión se calculará de distinto modo, dependiendo de si se trata de una contingencia profesional (accidente de trabajo) o una contingencia común. En este último caso, se tiene en cuenta la edad del pensionista.
En este sentido, a los infartos ocurridos a trabajadores durante su jornada laboral, se les aplica la presunción de laboralidad y en muchos casos, se los considera «accidentes de trabajo».
Incapacidad absoluta por infarto
Para los casos más graves, sí que puede reconocerse una incapacidad absoluta por infarto de miocardio, siempre que las secuelas sean altamente limitantes y se haya prescrito reposo absoluto al paciente.
Ejemplo de incapacidad absoluta por infarto
Se ha reconocido, por ejemplo, la incapacidad absoluta por infarto de miocardio y enfermedad coronaria de dos vasos con angioplastia más dos endoprótesis (stent). Cardiopatía isquémica en miembros inferiores grado II.
En esta sentencia se considera que en ese caso concreto el trabajador no estaba en disposición de ejercer ningún trabajo, de cualquier tipo, con una capacidad laboral y de productividad mínima.
Cuando el paciente tiene una fracción de eyección inferior al 40%, en principio, también es bastante factible reclamar una incapacidad permanente absoluta.
Pensión de incapacidad absoluta
La incapacidad permanente absoluta para todo trabajo tiene asociada una pensión equivalente al 100% de la base reguladora, que se calculará de distinto modo dependiendo de si el infarto ha ocurrido durante la jornada laboral y se ha considerado como accidente laboral, o no.
El pensionista por incapacidad cobrará la pensión hasta su edad de jubilación (salvo que se revise por algún motivo) y posteriormente, pasará a ser considerado como jubilado, a todos los efectos.
Con infarto agudo de miocardio me deniegan la incapacidad
Si le han denegado la incapacidad, puede recurrir en el plazo de 30 días hábiles, pero antes, deberíamos valorar la viabilidad de la reclamación.
Como se ha indicado, deben valorarse las secuelas del infarto: la insuficiencia cardíaca, la tolerancia a esfuerzos, la fracción de eyección, endoprótesis, marcapasos, etc.
Puede ponerse en contacto con nosotros para solicitar su incapacidad permanente por infarto de miocardio o cardiopatía.
Escríbanos y un abogado especialista en incapacidad permanente contactará con usted a la mayor brevedad.
Sergio García Edo
Abogado Laboralista. Experto en el ámbito jurídico laboral, negociando y litigando. Más de 20 años ayudando a empresas y personas trabajadoras a solucionar sus problemas laborales.





