Existen varias situaciones que pueden llevarte a negociar un despido con la empresa, o más correctamente, la extinción de la relación laboral (ya que no siempre se trata de un despido en término estricto).
En este artículo comentaremos, si no todas, una buena parte de ellas.
Si quieres negociar el despido con la empresa, y no sabes cómo hacerlo, no pudiste caer en mejor lugar que esta página web, ya que tras ella, trabajan un amplio equipo de abogados laboralistas expertos en la materia, que pueden ayudarte y defender tu caso, independientemente de donde vivas.
Si quieres que te asesore un abogado laboralista, escríbenos. 🙂
Modificación de las condiciones laborales
Cuando a un trabajador le cambian las condiciones laborales (horario, jornada, salario o sistema retributivo, por ejemplo, objetivos, sistema a turnos, etc…), puede que deje de interesarle seguir trabajando con esas nuevas condiciones.
Es lógico que, si por ejemplo, si un trabajador tiene una jornada continuada por la mañana y de pronto le ponen a jornada partida por la mañana y también por la tarde, esa modificación del horario suponga un problema para él, por ejemplo, porque no puede asistir a clases por la tarde o porque no puede recoger a sus hijos del colegio.
Este tipo de situaciones permiten al trabajador solicitar la extinción de la relación laboral, lo que puede asemejarse a «negociar el despido con la empresa».
En este caso concreto, el trabajador puede solicitar una indemnización de 20 días de salario por cada año trabajado en la empresa, sin que el total de la misma pueda superar el equivalente a 9 meses de salario.
Incumplimiento de la empresa
Naturalmente, ningún trabajador tiene que soportar los incumplimientos de su empresa, y mucho menos si estos son de grave entidad.
En estos casos, el trabajador puede solicitar lo que coloquialmente se ha denominado en Tik Tok como «autodespido», que no es otra cosa que la extinción de la relación laboral con derecho a una indemnización equivalente a la que correspondería por despido improcedente, es decir, 33 días de salario por año trabajado.
Las situaciones más comunes que dan derecho a negociar el despido con la empresa en estos casos son:
- Falta de pago reiterado del salario (más de 3 mensualidades) o retraso grave y reiterado en el pago del salario.
- Infracotización, cuando el trabajador percibe una parte del salario en B y la empresa no cotiza por esta parte, perjudicando sus prestaciones en la Seguridad Social y otros derechos laborales.
- Acoso laboral persistente en el tiempo y de gravedad suficiente, siempre que provenga del empresario o de un compañero, cuando el empresario no ha tomado medidas al respecto.
- Degradación profesional o como se recoge en el Estatuto de los Trabajadores: «Las modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo llevadas a cabo sin respetar lo previsto en el artículo 41 y que redunden en menoscabo de la dignidad del trabajador».
¿Quieres negociar el despido con la empresa debido a una enfermedad o lesión?
Cuando la salud no acompaña, el trabajador siente que no puede seguir cumpliendo las exigencias de su trabajo, y decide negociar el despido con la empresa.
Existe el despido objetivo por ineptitud sobrevenida. El trabajador cobra una indemnización de 20 días de salario por año trabajado y tiene derecho a cobrar el paro (prestación por desempleo).
Este tipo de despido habitualmente se solicita tras agotar una baja médica de larga duración sin haber conseguido una recuperación o mejoría suficiente.
También cabe la posibilidad de reclamar una incapacidad permanente, para la profesión habitual o para cualquier profesión u oficio.
¿Te has cansado de trabajar?
Algunas personas, sin sufrir ninguna de las anteriores situaciones, simplemente se han cansado de trabajar y quieren negociar el despido con la empresa.
Pueden hacerlo, sin problema, siempre que la empresa está dispuesta a pagarles una indemnización y extinguir la relación laboral. Muchas veces incluso le conviene a la empresa, porque tener a un trabajador desmotivado, que en algunas ocasiones genera problemas, es antiproductivo para la empresa.
Pero negociar el despido con la empresa sin una causa recogida en la ley, no se considera situación legal de desempleo, por lo que el trabajador no podrá cobrar el paro (prestación por desempleo). Y si lo hace, puede cometer una infracción.
También tienes la opción de solicitar una excedencia voluntaria o incluso una excedencia por cuidado de hijos o de personas mayores (si ese fuera tu caso). De ese modo, dejas la puerta abierta a un posible retorno en el futuro.
Ya te han despedido y quieres negociar con la empresa
Si has sido despedido, como bien sabes, tienes un plazo de 20 días hábiles para reclamar tu indemnización por despido improcedente, o incluso la readmisión en el puesto de trabajo.
Para ello, es necesario presentar una demanda (o papeleta), primero en sede administrativa (SMAC, CMAC, IMAC, o como se llame en tu comunidad autónoma) y luego en sede judicial (Juzgado de lo Social).
En cualquier momento anterior al juicio es posible negociar la indemnización por despido o una readmisión, solo hay que tener talento y buena mano para hacerlo.
Si quieres que un abogado laboralista negocie tu despido contáctanos y nos encargaremos.
Expediente de regulación de empleo (ERE)
Si tu empresa está inmersa en un expediente de regulación de empleo, existe un periodo de consultas previo, de 15 días en empresas de menos de 50 trabajadores y de 30 días en empresas de más trabajadores.
Durante este tiempo, una comisión que representa a los trabajadores, cuyos miembros son elegidos en asamblea, intentará negociar con la empresa una mejora de la indemnización correspondiente por despido colectivo.
Te lo explica con más detalle en el siguiente vídeo, Sergio García Edo, abogado laboralista y graduado social.
Plan de desvinculación
Finalmente, hay empresas que por intereses varios, bien por amortizar puestos de trabajo o bien porque quieren renovar la plantilla, deciden negociar el despido con trabajadores, mediante un plan de desvinculación.
Esto supone que uno o varios trabajadores solicitarán la baja voluntaria en la empresa.
A cambio, firman un contrato mediante el cual la empresa se compromete a pagarle una indemnización, a veces en forma de renta periódica, y además, en muchas ocasiones, un convenio especial con la Seguridad Social, para que pueda seguir cotizando sin trabajar, hasta su jubilación.
Es lo que llamamos «prejubilación». Parece un tanto irreal que algunas empresas se presten a esto, pero la realidad es que muchas lo hacen, casi todas grandes compañías (que todos conocemos y cuyas marcas voy a evitar nombrar en este artículo).
Sergio García Edo
Abogado Laboralista. Experto en el ámbito jurídico laboral, negociando y litigando. Más de 20 años ayudando a empresas y personas trabajadoras a solucionar sus problemas laborales.





